viernes, 2 de noviembre de 2012

Begoña



Con vuestra venia...


Sin rendición, princesa de mis vientos

No estás.
Soplan vientos de tormenta y huracán,
golpean trombas de agua  sobre la piel de un volcán
vertiendo ríos de agua, montañas de sal.
No soy capaz de vaciar tanto amor por un simple imbornal.

Nada se ve avante del viejo mascarón
proa avante solo chubascos de dudas y temor
rompientes a sotavento como futura maldición
navíos sin nombre, metal sin alma a babor.



¡Luz!¡Destellos!
La Muerte herida por sentirse perdida.
arribas sobre la cubierta sin explicación,
suavemente conviertes mi nave en ti ya sin rendición,
sin nombre, sin pasado, sin mas impulso que  tu ley
patinando tu piel, mi barco, sobre la cresta de su furia de mar
corriéndolo entre su agreste enfado hasta  su término brutal

Y llega tu calma tras la tempestad, tu sonrisa  sin más
mis alas engolfadas “a un largo” del viento de la libertad.
Estela  pintada sin tinta, sin miedo a lo que vendrá
por tu paz, tu esencia, tu bienestar,
sin rendición ya, mar avante sin medida.

Recio tu nombre,  propio de quien nunca se retira,
recia tu voluntad, firme contra el mal viento,
recia la luz de tu mirada, deslumbrante al mismo  sol



La nave de este corazón  tu  derrota enfila ya su proa,
sin duda, sin deuda,
sin mas que su deseo por el presente
como el futuro  a bordo del  Holandés.



No hay nada, no hay nadie que te pueda detener


1 comentario:

Roman dijo...

¡Felicidades por este magnífico blog!
Estás invitado a visitar:


http://navegar-es-preciso.com/

saludos y ¡buen viento!

Román