jueves, 16 de septiembre de 2010
Me apetece un beso
lunes, 19 de enero de 2009
Regalando el Tiempo
sin más palabra de oro
que la que persigue al verdadero lingote.
Regalando el tiempo
vivimos lo que así deseamos
sin mas que quien así lo reciba
de la misma forma sepa disfrutarlo,
que sepa mejorarlo con una sonrisa,
tenue, sencilla, sin la fuerza del forzado
sin gesto que resulte del deseo manipulado.

Nada más que darlo, como algo contrario a quien sólo consiente en prestarlo, ignorante y ruin, pues juega con lo que no posee, algo que tan sólo administra. Regalar el tiempo es algo que la inconsciencia, provocada por la rutina mezclada de velocidad, no nos deja percibir muchas veces tal acto como verdadero obsequio dorado.
Saber que el tiempo de él, el de ella, el de tu amigo que sin ambages lo extiende a tu lado para que semejante conjunto de instantes fluyan sobre las alas unidas de ambos. Periodo infinito hasta que algún semáforo sin ánima marque el fin de semejante fusión mágica frente a un café, un libro, una película, hasta bajo una marquesina en la espera del autobús.
Criminal de lesa humanidad será quien sin tapujos se arrogue la capacidad de robar el tiempo. A pesar de que, hecho el crimen, en muy pocas ocasiones el robado será capaz de dedicar un instante de su propio tiempo a reflexionar y percatarse del robo, por ende el ladrón tampoco así se considerará pues quien hace mal es porque no lo conoce.
Tempus Fugit. El romano ya lo sabía y así lo dejó grabado entre los restos de lo que aún hoy alimenta las leyes escritas en la tinta invisible que dibuja el tiempo. Huyamos con él en cada trozo que nos permita compartirlo con otra alma en alguna singladura eterna. Disfrutemos en su corto periodo eterno, donde mutuamente nos regalemos semejante tesoro disfrazado en humildes granos de arena prisioneros sobre un tubo de cristal de estrecha cintura.
El tiempo corre, huye, nos recoge, nos lleva y nos abandona. Nada queda sino aprovechar sus vetas de oro para ver su reflejo sobre los rostros de otros que lo compartan contigo. Cada uno regalando su parcela al otro.
jueves, 27 de noviembre de 2008
Tu, mi viento

Si llegas desde el sur, tu peso ligero por la humedad perdida entre amarillos trigales castellanos hace que el calor nos sobre entre las ropas que no sabemos quitar del tacto de nuestra piel acostumbrados a que un brusco viraje traigan el frío que siempre se agazapa tras cualquier loma que surja.
Si, en cambio, nos apareces desde el ignoto oeste, desde lugares donde reinan las borrascas y los valles de agua, tus espaldas imaginarias acuden cargadas del líquido elixir de la vida, sin la sal que allí, con esa clase de quién se hizo a si mismo, sabes abandonar volcándolo sobre nuestros hombros sin remisión, paraguas, boinas, tejadillos, todo con tal de esperar a que escampe cuando tenga a bien su majestad ventosa.
No los veo pero los siento.
miércoles, 6 de agosto de 2008
Palabras manoseadas, Palabras recuperadas
Escucharlo para mi es como mirar a la lumbre en un salon de una pequeña cabaña rodeado por nieves que desean ser perpetuas o al mar sobre el candelero de tu nave mientras no hallas tierra alrededor. Acciones todas, que no cansan a tu mirara y te permiten pensar y vagar por los espacios virtuales de tu conciencia.
Creo que Randy Pausch es algo así como una pequeña hoguera que conviene escuchar y dar al icono de “play” en el you tube para recibir su argumentos, su forma de decirlos y su serena consciencia de la realidad verdadera, algo que a mi parecer no es otra que la relación de nuestro intelecto con los de nuestros semejantes. La comprensión de nuestros “malos humores” para poder respetar los del otro.
No se, creo que basta con escuchar y leer lo que dice en esos diez cortos minutos para saberse capaz de lograr lo que tantas veces se nos pone como meta inalcanzable. Mirar desde fuera nuestro tesoro interior, todos lo tenemos, aunque no de muchas veces terror mostrarlo a quienes nos rodean.
Espero que os “toque” como me lo ha hecho a mi.
http://www.youtube.com/v/hKRgLvmamUY&hl=en&fs=1">
miércoles, 4 de junio de 2008
Viejas Historias Humanas
Siempre, bueno desde hace bastante tiempo llevo desengañado de los movimientos, las ideas organizadas como el cristianismo, el socialismo, el comunismo, el liberalismo. Para mi este fenómeno último de la globalización ha servido para confirmarme de alguna forma que cualquier orden organizativo en base a una idea teóricamente buena, acaba convirtiéndose al final en un instrumento sucio para el aprovechamiento de los buenos sentimientos humanos.
Por la cruz se abrieron pechos en sangre, se torturaron gentes que dudosamente sabían el por qué de tanto odio bendecido por un pretendido dios cargado de bondad eterna, por la patria de cada uno, ya sea real o viva en sus sueños, se resistieron asedios, murieron niños sin conocer semejante vergel poblado de hierba o arena, por la libertad de proletariado mundial millones de proletarios dejaron el pellejo en condiciones propias a la gleba que querían abandonar. Casi todo ese mundo humano llegó a deshumanizarse por alcanzar ese ideal organizado por un número pequeño en comparación aellos. Pequeño grupo de cabezas tocadas con mitras doradas, o gorras con estrellas rojas de cinco puntas grabadas por mujeres del partido o cubiertos de banderas a modo de esponjas ávidas de su sangre por defenderla de un "enemigo exterior".
Un guerra entre los mismos de siempre con caras de estadistas serios y preocupados por la paz mundial. Sólo hay que verlos en la foto de familia en Postdam, un comunista, un imperial británico venido a menos y el norteamericano que, aunque moribundo el de la foto, se llevaría el gato al agua al final. Al mismo tiempo en el mundo los hombres disparaban sus armas contra los mismo hombres por sus respectivos ideales de patria, comuna o religión contra los del fascismo, la xenofobia, el racismo y la destrucción descarnada de judíos, gitanos, disidentes. ¿Seguro? Ellos pensaban que eso es lo que hacían, estoy seguro que la razón de la guerra fue la de la pérdida del poder mundial, bueno, la amenaza de perderlo. A aquellos tres de Postdam les vino de perlas el reparto a causa de la guerra.
Después del reparto y hasta ahora creo que las muertes y las hambrunas que conocemos y sobre todo las que no conocemos, han perpetuado lo que los nazis deseaban hacer de forma directa, solo que los actuales lo ejecutan todo amparados por un manto de legalidad. Unos se escudan o escudaban en la defensa de la patria proletaria y la libertad socialista, los otros por la familia, la religión y la libertad de mercado. Así, por un lado el poder defensor de la libertad de mercado manipulando las vidas de forma directa al sur de Rio Grande y a sus mismos ciudadanos al norte, por el otro el poder de los soviets de la misma forma en la Europa del este y gran parte de Asia. Por supuesto ambos polos manteniendo África repartida para un buen aprovechamiento de sus recursos.
¿Qué hacer? Escribiendo esto me siento viejo y cansado. Me repugnan las discusiones políticas que escucho a veces cerca de mi contra los de la derecha o los de la izquierda. Carecen de sentido las defensas de postulados políticos o religiosos si antes no nos detenemos y vemos el interior propio, ese que les da tanto miedo a los curas, políticos, imanes y demás santurrones de la paz; es en tu interior donde de verdad reside el verdadero ideario. Quizá rebusque uno y al principio no encuentre nada, pero si se da el tiempo suficiente para olvidarse del diario devenir lo encontrará.
Cuando lo encuentre, sea el que sea su ideario, estoy seguro que habrá descubierto que el tesoro, la libertad, la felicidad y el motivo para seguir esta en las personas que conoce y que seguramente conocerá, son ellas la razón de cualquier lucha.
miércoles, 28 de mayo de 2008
Noche sin Cielo
Mientras cada uno viajábamos con la mente a nuestras casas, cada uno imaginando los preparativos, las risas de los niños correteando entre las piernas de los mayores mientras escuchaban las historias de los familiares al llegar de lejos para la cena. Que si la carretera estaba hasta arriba de tráfico, que si has crecido mucho Carlitos, que si María consiguió un empleo en la petrolera. Besos y sonrisas tan lejos, mientras a bordo esperábamos la siguiente ola y ofrecíamos nuestro brazo izquierdo por arribar a tiempo. El brazo derecho ya se lo dejamos ofrecer a Nelson en Canarias por salvar su pellejo hace ya más de 200 años.
Mis ojos apoyados en el cristal del puente intentaban descubrir el destello del faro, Pedro, el timonel, miraba cada poco el radar como deseando que aquella inmensa distancia de cuarenta millas a los límites de Bergen se redujera de manera mágica. Lástima, aquello no era el videojuego de mis hijos en el que puedes comprimir el tiempo y arribar a Shangai desde Sidney en menos de dos minutos.
Imaginé por un momento que el paraíso estaba ahí, a proa del cadenote del ancla semioculto por la nieve. Se podían distinguir a mis amigos en plena batalla de bolas de nieve, varios niños terminaban de “acicalar” a un grueso muñeco de nieve con una alargada rama a modo de nariz. Podía sentir los rayos invernales que ya se recogían ante la inminente anochecida. Varios adultos fueron recogiendo a los niños mientras mis amigos también se fueron despidiendo, para guardarse cada uno en su hogar y celebrar una noche para unos religiosa, para otros simplemente familiar.
La voz de Pedro al timón me despertó de aquel sueño real
- Josu, no arribamos antes del maldito amanecer, la cosa esta cada vez peor, no hacemos ni dos nudos.
Ni siquiera moví mi cara del cristal , acababa de sentenciar aquello mi timonel cuando una lágrima abarrotada de sal se abría paso en mi rostro y en ese mismo momento la cresta de una ola, igual de cargada de sal, se llevó por delante la nieve del cadenote, todo lo que allí había vivido se esfumó engullido por las negras aguas que partía el Jarama sin piedad.
- Tienes razón, Pedro. Avisare al “viejo” y al resto…


