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martes, 6 de septiembre de 2011

Soneto a mi Capitán





Vos, mi capitán en tantos sueños
bordados bajo el hilo de mis sábanas
sin temor por el filo de mil dagas britanas
que fingidas vencedoras osen haceros cien y un daños.

Tiempo primigenio abarloado entre naves sin dueños,
amargos y sin velos que  en un bramido largaste sin remisión
al océano del olvido en el que pudran así cada uno en su corazón
donde ropera en mano, a vos mismo ganásteis en orgullo y redaños.

Mi capitán, que la mar y vuestros hombres os guíen
entre islas, islotes, doblones y tesoros como princesas sin tiara
que a vos aborden sin saber que en su corazón ya se dibuja vuestra cara.



¡Viento a un largo! parece gritar una estela hirviente,
mientras a vuestra proa la mar se deja cual dama ausente
que la acariciéis suave y sin esperas, con vos siempre.  





viernes, 14 de agosto de 2009

American Star. La estrella varada





Nevando queda el desierto sobre su propia desesperación
con ardientes copos surtiendo de fuego desde cada solitaria duna
de lomas inmóviles, expectantes, unas frente a otras sin ansia ninguna
pues sin ojos nunca verán los viejos espejismos que forjó su ilusión.



Manecillas de brillo constante, imparables cortando el tiempo sin pudor
que en falsa e indolente quietud ellas desprecian con una falsa levedad
sin saber qué es lo que las tensa, abate, las humilla frente a la eterna soledad
amiga de vientos soplando silentes, arañando sus remaches vitales cual gris roedor.


Sólo son mansos que así esperan porque nunca lo han sabido jamás,
corriendo sin pensar hasta alcanzar raquíticos sueños que otros les brindaron
sin distinguir entre el sueño bastardo del rio y su cauce, del océano libre sin más.

Te espero buen viento, aire que duro viertas bocanadas de la verdad inconclusa
mientras pervive esta condena que me encalla sobre el viejo desierto de la comodidad
indultando mi alma metálica de la noche oscura para entre tritones encontrar la eternidad.


Menda, me ha tocado tu post (http://laolvidostreet.blogspot.com/2009/08/la-estrella-varada.html) y es que mamparo, remache junto a agua y sal es pura vida.

Gracias, va por ti y tu barco

martes, 11 de agosto de 2009

¿Por qué lloráis?



Mil puntos veloces y brillantes sobresalen del eterno tapiz oscuro
que tus ojos observan tras incontables horas de cálida espera.
Miras abajo donde cien mil almas hacen ya del sueño su bandera
mientras arriba es cada punto un sueño con deseo seguro.

No lloréis mas, será vuestro padre a lomos de Pegaso quien os proteja
de Medusas enfundadas en mentiras y fracasos brotando en plena ebullición,
desde el vil agujero que pervive seguro sin pudor ni divina turbación
pues siempre habrá Grayas que las guarden como nocivo hilo en madeja.

Observas, escuchas y sueñas sobre el tapiz en continuo movimiento cenital
despedidas y reencuentros, sonidos ya pasados por otros que nacerán,
vida sentida a veces como el hastío de la espera gris en la sala de un hospital.

Como para Perseo fue, es tu escudo honrado el espejo de sus males,
reflejo capaz de destruir su imagen frente al mas débil de los mortales.
Medusas o Cetus, hambres o guerras, su fin será siempre nuestra decisión.



jueves, 30 de julio de 2009

¿La galera de tu vida?


A golpe de remo la bancada cruje en su inerte apariencia

mientras sentado en el banco el galeote nada mas ve que su sino

roto y hundido sin otra esperanza que la vieja galera arribe a destino

en el que el cruel golpear del rebenque marca firme su letal cadencia.

Miras a un cielo libre de viento como cruel e inhumano magistrado,

aliado de olas que buscan su rumbo ofuscadas sin domesticar,

entre humedades convertidas en lluvia libre por la que luchar

con el arma que aún es libre a pesar del cuerpo encadenado.


Es el Pensamiento plagado por sueños vividos entre la piel y tu risa

que destruyendo el maldito rebenque y la mano de quien lo gobierna

apaga la dureza del galeote al palpar al fin sin duda una virtual brisa.


Así es un banco repleto de fina arena en la dicha resuelta

el que atrapa la quilla tenebrosa de semejante galera.

Ya sin remo ni grillete al banco pues arribó la ilusión verdadera.




A Loly, desde el banco de mi galera

jueves, 22 de mayo de 2008

El Camino y la Hora

Viaje al pasado, retorno al sueño deseado
mares inmensos entre orillas opuestas
soledades pobladas de gente sin respuestas
ante la verdad del camino vacío y desolado

Todo surge si tenaz y tozudo te mantienes
frente al desánimo por el golpe de calor reseco
que pretende tu pliegue ante el simple eco
que producen sus pasos sobre tu camino en ciernes

No temas, te grito desde la orilla que besa la Señora
salada y sensual que nunca su vaivén detiene.
El camino es tuyo, es ya el momento, ha llegado la hora.

Sus húmedos besos sobre mis resecos pies quieren empujarme
el susurro de la suave resaca después de cada beso me llama
te dejo ya en tu viaje, yo me despido pues ella me reclama.

lunes, 19 de mayo de 2008

Soneto a La Ceguera

Escucho tus voces rugiendo infernales desde la lejana mar
ellos atentos regalan “circenses”, pero olvidando los panem.
Lágrimas del hincha pues su equipo suscribe el requiescant in pacem,
maldita ceguera, locura injusta por sufrir sin pensar, sin reflexionar

Hambre y dolor bajo las botas de cualquier dictador
huracanes y terremotos, terribles juguetes de injustos dioses,
malditos si existen, malditos en sus mitras, báculos y adustas poses
con dos mil años, dos mil guerras entre sangre y dolor.

Mientras Cesar nos brinda y aturde con la palabra “consume”
la vida se seca, el ambiente se quema, la sed se mantiene
nada avanza mientras la calma y la paz con un mísero gol se alcanza.

No lo vemos ni conocemos, no lo sentimos pues no lo sabemos
Cambia el canal, no mires lo real, no sufras por nada.
Formosa, Corrientes, lugares donde el amor se cambia por nada.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Soneto a la brasa que nunca ardió

Quiere ser ceniza de una falsa revolución
brasa de un fuego por sí apagado
brasa que aspira el aire con gesto amargado
que no se rinde en medio de su patética rebelión.

Carbones gastados en la vieja hoguera
repleta de periódicos de viejas nuevas
historias crepitando, gritando como fieras
luchando por huir sin poder salir afuera.

Sueños gastados por la mano del desprecio
arrojados como viejos y grasientos papeles usados
olvidando que no tuvieron luz, desnudando su precio.

Lumbre que seguro nunca prenderás
pues no existe llama sin calor ni madera.
Solo ceniza eres y así, entre negro polvo vivirás.

domingo, 11 de mayo de 2008

Soneto del Humano, la Verdad y la Razón.

Tormentas rasgando la oscura madrugada de sueños que enfadados despertarán
a la loca vida consciente que sin duda tara la verdadera libertad de respirar,
sin poder ya pensar en el que pasará, sin pensar en si al menos ellos volverán.
Vida serena, aburrida y consciente, vida falsa e hipócrita que no permite amar.

El puente de piedra ya aburrido se deja flotar sobre tantas personas
como troncos que fluyen por el cauce de una verdad turbia que sin bondad tortura
a las mentes, a los tipos que no conoces, a las personas que deseas cruzar entre miradas
mientras la razón cae derrotada por el dedo acusador de su dios al describir su tonsura.

La razón es terca seduciendo a la verdad con susurros, mas no se concede prisa
que no es de tal guisa la manera de alcanzar que ambas pervivan en semejante unión,
sino en la de real espera de la primera en su mansión mientras la segunda despistada aún acusa.

Llueve, las gotas rudas golpean con el ritmo propio del reloj que marca el tiempo huyendo.
Mis ojos caen y mis sueños crecen al unísono, arrullados por las que ahora golpean,
pobres ilusas, ya las veo en mi sueño como delicado vapor de nuevo a los cielos ascendiendo.

lunes, 5 de mayo de 2008

SONETO A LA ESTULTICIA REAL. (Dedicado a la voz de su amo)


Dueto amargo y triste en su brillo irreal,
elegancia contrita a su misma superficialidad.
Miradas sin hondo, voces sin personalidad
que golpean ruidosas el suelo sin fe, sin deseo real.

Pequeño humano de infame vozarrón entre nicotina,
pequeño y maldito rebosante de olor a bañal
sin piedad, destruyes sin pausa la flor del rosal,
la risa del otro que inocente devora ansioso tu inquina.


Aturdís a todos; soberbios, creéis que sin precio al final,
mas gratuitos dolores serán los que habréis de pagar.
Y si ahora no es, ya os veré en el juicio final.

Tal juicio donde tan cerca estaréis del patíbulo mortal como estrecho
seguro tenéis el grosor de vuestra holgada y podrida conciencia.
Así paciente espera la espada de Damocles a que haga justicia de “a hecho”.