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miércoles, 1 de septiembre de 2021

Frente al Cabo


Ocurrió frente al Cabo aún por doblar, 

disfrutando de la mar...


Arañando viejos días vestidos de grises sin piedad,

arribando el cielo vestido en el azul de la vida sin filtrar,

dibujando sobre tu espalda estelas como en la misma mar,

puros, nómadas entre orillas, soles, olas y brisas de mar.

 

Por la popa dejando a Gijón en su bahía,

por avante, a la espera, Avilés en su ría,

Luanco al través de babor del Muga en su travesía.

Rasgando la Mar que todo lo observa hoy serena…

un destello invisible, un planeta en línea con otro sin saber,

y tú tras brumas del nordeste entre brisas sin dejarte ver.

 

El golpe de un deseo sin vestir por todo lo pasado,

más como caricia inexplicable que como algo buscado.

Como una sirena que aturde al Muga rasgando la mar leve,

subes a bordo y ya nada es lo que fue pues ya todo es.

 

Sopla húmedo Gregal sobre un corazón en puro Mistral.

Nieves derretidas besando las arenas de tu playa

al sol de un brillo eterno entre cada mirada.

 

Caminando sin pisar tierra mientras entre almas vuela

sal y vida convertida en libre cometa sin que nada duela.




Dejemos a la vida avanzar sin piedad,

disfrutemos mientras de verdad…

viernes, 23 de abril de 2021

San Jorge derrotó al dragón

 

Furioso y fiero nació el dragón,

maestre de la Casta y el Capital

impune, ducho en su ser inmortal;

el Ánimo  vencido en su razón.

 

Alma abatida, hidalgo  presentado

ella espera un puede, un quizás,

él convencido de no volver atrás

siente su alma, de ella prendado.

 

Picando espuelas, lanza en ristre

faz al reptil, convencido embiste

quitar del alma la mirada triste.

 

Risa, naciente de previa sonrisa...

Muerto el dragón de fines oscuros.

Miradas reales, sentidos futuros...

 


San Jorge, 23/IV/2021

¡Felicidades!

domingo, 20 de diciembre de 2020

20 - 2020


 



Solo hace un segundo,

todo parece flotar… lo está haciendo.

Bajo mis pies, fibras aferradas a sus cuadernas,

mar, sensaciones y sobre el Todo, el Tiempo.

Ese que pasa, perenne, tantas veces corriendo,

otras impío, lento, inmisericorde,

lastrado entre tensiones, expectativas y temores.

Anuncios, flashes y gritos, todo en un instante

tan intenso como la brasa de un cigarro,

con esa poca energía de un cigarro.

 

Inevitable te alcanza, arribas, en él recalas.

Ese cabo, ese puerto vestido de tu propio ser

al que llegas…siempre a la misma hora.

No importa, nunca es, nada es.

Solo lo que vale tiene el poder.



Pero es el día en el que eternos coinciden

Botadura, rumbo, demora y marcación,

El momento en el que todo vuelve desde tu corazón.

 



Un año, otro cabo, un momento en el que aflojar,

Aferrar velamen, dejarlo todo y mirar atrás,

Sonreír, volver avante y continuar…

Gracias , A seguir...

 


lunes, 7 de diciembre de 2020

Mistral

 




Recios soplan los vientos del cruel Mistral,

golpeando amuras y mástiles, jarcia sin piedad,

gregarias sus olas, aturdidoras en su maldad

entre breves descansos engañando al vendaval.

 

No hay retorno en la noche ciega por alumbrar.

correosas, disparan ofuscadas su furia las nubes,

imaginarios aviones, vestidos de celestes bufones,

vomitando espuma doliente, sobre la cubierta por taladrar.

 

A bordo un sentido, un ser, por tratar de entender,

disfrutando mientras se sufre por tu hermano de mar,

quien te cubre, te cuida, se sabe tu piel, a quien proteger.

 

Mundos lejanos tan solo a 100 yardas los puedes divisar,

donde un muro, una teja y un buen vallar de todo te separarán.

Golpea, Mistral, Céfiro, Gregal, mas siempre será mí mismo mar.




Para Hernan en medio de este temporal, mar y vendaval, olas de viento sin tregua...
Un barco es mas que un ente, es un ente que cuando se siente y se vive con él; y ya con él nada puede ser lo que fue ni lo que pueda acontecer, tan solo será diferente... 

lunes, 23 de noviembre de 2020

Mente y Calma

 

 

 



Suena ligero el soplo del viento en soledad,

avanteando, rozando mi piel con desgana

en una mar dormida, ausente pero humana

sobre la que rasgar su piel como tela en levedad.

 

Suspira el pecho propio por viejos fantasmas,

pervivientes, eternos,  sin cambio ni  manera

en mil pieles distintas de las que huir de forma certera.

Aire huyendo del pecho arrastrando en él sus miasmas.

 

Mente libre, alma plena donde sentir por demás

corazón  solo, o de buen ser acompañado,

ganando millas al lejano horizonte a gusto, sin más.

 

Brillos, nubes, nieblas, corrientes, nada tiene valor

donde resuena el  destino, dirección y  acción.

La mente en calma que provoca en el alma ganas de corazón.




domingo, 15 de noviembre de 2020

TODO CORAZÓN

 



 

Quietas, insensibles, queriendo volar sin destino

pareciendo viejos destellos en fondo oscuro

testigos de tantos ánimos en derrota y sin futuro

viajeros en un rumbo carente de real camino.

 

Sin pensar brotan meteoros abriendo el alma

destellos nuevos rompiendo promesas de penuria

en medio de sempiternos mares en silencio, sin furia.

Sonora detonación, tormenta de una imposible calma.

 

Confianza en el paso, seguros ya de poder ver,

estrellas regresando sobre cubierta, ganado fe,

acción directa sobre la convicción de ser.

 

Luz diluyendo el fondo negro vestido de falsa razón.

Equipo unido a ganar sin tregua toda la mar.

Ahora sí. Acción, convicción…todo corazón.

 




martes, 9 de junio de 2020

Nordeste






Nordeste que viviendo en tu cielo
acudes  a nosotros de nuevo
para engolfarte entre nuestras alas,
por las que poder rasgar  la gloria;
femenina y caprichosa,
con la que andar ligero y a veces cauteloso.

Ya te deseo sin verte
por saber que pronto podré tenerte.
Siento tu roce sin mediar vida y hacienda
secando  poros en  esta ansiosa piel
a quien empaparla de  rociones entre olas.

Como una revolución apareciste,
batiendo entre golpes de ola todos los males,
sobre silencios pensantes en soledad impaciente
por vivir tu esencia entre un ánimo y mil voluntades.

Nordeste, oriundo y deudor de su verídico rey.
Majestad, hermano del Oeste; Céfiro y Gregal.
Solo deseo de ti mi alma engolfar...
Doblando cabos, barajando costas, cruzando mares
hasta encontrar en el infinito la misma razón de partida.
Pasión sobre agua y sal;
 con el mismo pálpito, en el mismo corazón.






viernes, 17 de abril de 2020

Rolan los vientos



Hoy roló el viento. Ya ganamos una UCI al COVID19...



Rolan los vientos en medio de un temporal
orzando tu vida sobre su origen sin miedo ni mal;
mantienes el rumbo y demora en el sentimiento,
siguiendo entero gracias al mismo viento
que hasta allí te llevó sin siquiera saberlo.

Resistiendo, combatiendo...viviendo;
aguantando golpes impíos de un dios pagano;
aferrando tu fe al timón de la propia vida,
siempre sujeta al pálpito sereno de tu corazón.

Mientras, el vendaval de nacido desconocido
trata necio de desarbolar tu ánimo magullado
con imaginarias manos sádicas e impías,
tornando el ánimo forzado de enhiesto a vencido.

Convencido mantienes el  gobierno 
tu nave va, serena encapillando olas 
a duras penas por los imbornales vomitadas.

Rolan los vientos, descansa al fin la nave.
Viento a un largo, sonrisa en la dotación.
Vuelves con pudor tu mirada a popa,
escuchando el rasgar de la estela.
Nada se ve tras su efímero trazo inmortal.


En la memoria el recuerdo, tu piel y las heridas.
Vuelves avante, a tu gente, al compromiso y la acción
solo sabes lo que tienes.. tu gente y el corazón.
Por hacer, por crecer, por robar al destino sus ansias,
ganando el bien de todos con el esfuerzo y la dedicación.


Para todos los que están en 1ª linea y los que les damos soporte





miércoles, 5 de diciembre de 2018

TODOS EN EL MISMO BARCO



Todos a bordo, en el mismo barco. Nada nos puede conmover mas a quienes sentimos el sentido de esa frase, del por qué enfrentarse a algo, de la razón por la que enfocar los esfuerzos sobre un destino. Lugar, objetivo, puerto, marca, nivel, hecho que supone un logro de la empresa común vestida de buque, de instalación, de grupo humano, de sentido propio vital en un conjunto mayor de pálpitos. Algo que reduce los miedos sobre el acechante fracaso vestido de mil maneras, ese que siempre tendrá acólitos a su compás.

Saber que tus decisiones deberían ser cubiertas por la lealtad inequívoca de tus superiores y de quienes contigo se fajan frente al temporal en esa soledad que se genera cuando se toman decisiones. Ese empuje que supera reservas físicas, condiciones mentales. Donde serás capaz de poner frente a los enemigos de tu gente por debajo y por encima tu criterio leal sobre ellos parando el golpe para después avantear sobre el resultado sabedor de tu bien, que no es otro que la conciencia de sentirte en consonancia con tu equipo, de que debajo de las planchas de la cubierta que pisas están ellos, que no han abandonado la nave.

¿Por qué pensar así, por qué no abandonarse a la realidad; esa que con su crudeza y poder inmaterial, por mucho que la ocultaras, siempre saldrá triunfante y más violenta cuanto más profunda o más tiempo la tratases de ocultar?. Porque es así como debemos acabar, debemos bregar contra su sino, demostrar que la realidad debe cambiar a otra dimensión. Que es posible, como fue posible salir con vida de la banquisa, de la Isla Elefante, alcanzar las Georgias y rescatar a su equipo, a su gente. Shackleton pudo demostrar que estar en el mismo barco es empatizar con quienes tienes como equipo, como compañeros, los que te darán el triunfo o con quienes deberás compartir los fracasos que así nunca lo serán, solo otra recalada para abrirse paso a nuevos puertos.

Pero la realidad que pretende imponerse sobre nuestra aceptación alienada es la de "sálvese quien pueda", permitir a los que sus conciencias no les abulta mas del pequeño grano  situado allí donde no pueda comprobarse que dejen todo  a su albur o a romperse solo sin asumir un gramo de propiedad en ello. Como dejar que un país se pierda a sangre y fuego mientras por ejemplo él, el felón, pervive en un castigo propiedad de los mismos que así destruyen las vidas de los que a él mismo lo defienden. De quienes hacen  a sus  propios ciudadanos morir sin piedad, sin más gloria que la de un trapo de colores mientras ellos se enriquecen trasportando esos mismo cuerpos al otro hemisferio en sus compañías navieras, o los que envían  el poco orgullo naval aun vivo a justificar la venta  de lo robado en sangre a  los mismos que dirigen a ese matadero. Y después de cada fracaso   no hay mas que culpar al que luchó por evitarlo mientras ellos, indignados con su halo patriótico se diluyen en palabrería, mandando juzgar al leal.

Cuántos sabemos que no están, ni estarán en el mismo barco. Lo sabemos, lo sabremos siempre, pero como siempre nos creeremos nuestros propios fundamentos para caer de nuevo en el pozo de la rabia y la desesperación por querer una cosa, luchar por ella y ser golpeados con esa realidad malvada. Cómo fue aquello que bien quedó escrito en el Mio Cid. “Señor, qué buen vasallo si tuviere buen señor”. Nada ha cambiado salvo la estética. ¿Quedarán héroes en algún lugar que nos permitan seguir creyendo que todo es verdad y seguir empecinados en sacar avante lo que se considera verdad?.

2018, se acaba cargado de incertidumbres, unas políticas,  otras laborales, algunas sociales. Incertidumbres que nunca lo debían haber sido. Pero por cumplirse la máxima de quien olvida su propia historia estará obligado a repetirla estamos así, la polarización de la sociedad esta servida. Nuestra esencia nos lleva a vivir cómodos en ese "modus" y después de dejar a los que nunca estuvieron en el mismo barco pudrieran las instituciones sobre un sistema pervertido a su gusto ahora nos han introducido en el tobogán de la división progresiva.  Cosas que ya se vivieron en la primera Restauración con personajes de la misma calaña aunque, de lejos, ahora se les vea con un halo superior.

Pues bien acabaremos peleando entre nosotros, creyéndonos sus peroratas y como ovejas conducidas por el pastor a cuatro patas combatiremos mas tarde o más temprano. Quienes deseemos no entrar en esa dinámica, conscientes del fracaso, nos tacharán de renegados, traidores y de que no estamos en el mismo barco. Antes de que llegue ese instante hay que prepararse frente a este tipo de personajes y hoy día tenemos buenos ejemplos en la política por supuesto, en el trabajo, por desgracia, en la sociedad por defecto.

Tal situación me importa bien poco. Ernest lo logró a pesar de todo y fue el que mejor lo degustó tras la hazaña, Don Blas de Lezo lo logró, aunque fue denostado y aun se buscan sus restos hoy día. Todo hay que decirlo, el primero era de un país donde se valoran los méritos, el segundo es de un país donde los méritos son motivo de agresión. Por ambos, por Peral al que lo mismo le hicieron, por tantos héroes anónimos y por quienes tienes cerca y sabes de su valía, la que te aportan a ti mismo, por ellos empujando saldremos a partir el mar de la ignorancia y la desidia hispánica hasta que  se nos agote la energía.

Brindo por los que me rodean, por los que me están demostrando pundonor, valía, lealtad y ganas de ganar el propio orgullo profesional. Por quienes quiero y me quieren y están ahí como yo espero estarlo. No se si saldremos de esta, pero habrá que empezar por reírse de todos ellos para destruir su halo de falsos dioses y salvadores de no se que sociedad, patria o empresa que confunden con su trasero personal.

Como bien dejo escrito Don Francisco de Quevedo y Villegas…





DONDE NO HAY JUSTICIA ES UN PELIGRO TENER RAZÓN


viernes, 16 de diciembre de 2016

Chispas y estrellas

Golpe inesperado sobre la aleta de estribor,
un instante y todo cambia del delirio al dolor.
Golpes morales sobre alienadas conciencias
nunca para semejante derrota entrenadas.

Simple y complicado, todo del mismo lado,
singladuras sempiternas sin detener su andar.
Simple Lo que al cielo ya esta entregado,
complicado seguir porfiando en navegar.



Besos y raíces nacientes desde donde uno escribe,
Miradas  y sonrisas vueltas al vendaval liberto
donde la chispa titila en verdad ya liberada.

Sol que alumbra entre rendijas de necias compuertas,
olas derribando ignorantes puertas batientes,
frente a la pura mar, furiosa sobre los corazones
anegando, evitando distingos entre sus embates
provocando el refugio único, al que solo Ella te podrá llevar,
Sentir, sentir, sentir, sentir.

Rasgando la mar por orgullosa roda roja,
avistando Tu estrella en eterna compañía
desde lo alto mientras  proteges a estas dos almas,
Metálica una, de carne otra; tuyas, de nadie más.

Preciosa la noche, ganando milla avante a la Vida;
sin saber, sabiéndolo ya,  con el fin por derrota final.
Brega y combate por el que guiar  sentidos,
pliegues imaginados y con cada ola superados
como escala real de paso entre mis sueños y tus sentidos

Late el Corazón

Por Ti, por la Apuesta que de ello se traspone ante mi.
Corazón y andar, donde estas botas calzadas de quilla y rezón
dejen estela y sensato avantear por un verdadero latido sin razón.


sábado, 5 de noviembre de 2016

Desde mi atalaya

Luces de puerto que rielan en la ensenada oeste, calmas, silentes sin  interrupciones, dejando huellas imborrables por inexistentes. Un poco más al norte la negra oscuridad hierve ahogada entre los designios por lo que vendrá tras su telón. La calma  que  parece eterna, en pocas horas huirá a uña de caballo como quien no sabe mantenerse como tal ante  retos de furias y vendavales, sabedora de su alternancia sempiterna.

Reflejos de interior que se confunden en su éter salino mientras golpeas un teclado que todo lo acepta. Retos nuevos en las mismas cuadernas sobre viejos libros, viejos recuerdos vividos  que se vuelven a visionar en cada ventana, buques de acero entrando y saliendo ayudados por pequeños  mulos de carga que pese a su fuerza nunca se harían a partir mares más avante de unas pocas millas al norte. Recuerdos que se cruzan entre luces rojas  y verdes, blancos topes de popa, mientras recala un mercante, de una caja sale un manojo de viejas fotos a bordo de otros buques, padres sin apellido del que se  dispone a largar estachas y maromas sobre norayes cansados y resignados a  dar firma a cada nave.

Ventanas cerradas tratando de evitar la entrada de sus vientos, con su aroma  a sudor y hierro humedecido entre agua y sal. Ventanas que siguen queriendo aislar el seco y rutinario golpe de la maza sobre el futuro mamparo que dará alas  entre golpes de mar a almas contradictorias por el ansia de partir esos mares mientras se combaten en el ansia de regresar al brazo  donde el calor se siente.

Atalaya recuperada por la que poder recibir lo vivido sin  sentirlo abandonado, desde donde poder ver al pequeño navío  metálico ávido de viento que descansa a menos de  10 cables desde donde esto escribo. Hermanado con  lo recuperado, amaneciendo cada vez más pronto  entre estrellas reales  tras nubes de realidad.  

Trazando derrota como en cada nueva singladura,  virando el cable del ancla vital, calculando cabos a doblar, puntos de destino imaginarios desde la misma silla donde poder ver si hay rizos sobre las olas en la ensenada y así zarpar a cada amanecida desde la misma mar alcanzada y reencontrada a la vista. Tratando de sentir los caprichos de mi verdadera dama, independiente de los que mantiene vivos sobre su piel, ávida de vientos por los que elevar de suaves pliegues a salvaje piel erizada, sol por el que bullir con la pasión del huracán, del tornado pasional, que todo lo lleva por delante sin calcular daños o dolor ajeno.

Llueve  de forma leve, poco a poco será la fuerza  mayor. No será nunca nada, pues agua sobre si misma nada empequeñece salvo su ansia por superar a su madre océana. Mucho sería si golpease con fuerza  en tierras baldías,  poco es o nada su suicidio entre mares. Pero escuchar su sonido sobre la ensenada en calma o sobre el trapo  de mi viejo navío no tiene parangón, no se puede explicar sin poder sentirlo habiéndolo vivido. Y tras haberlo vivido esta atalaya será la que permita revivirlo al poder ver su lento o rudo golpear sobre la ensenada.



Refulge el arco iris anunciando el frente que ya arriba a boga de combate por el oeste. Alguna luz blanca de embarcación insegura que se recoge se divisa entre el chubasco que, en pura nube a ras de mar, va  devorando el destello hasta convertirlo en la nada. La noche va entregando su destino sobre la derrota solar, por rutinaria  hoy resulta algo nueva como el frío que ya se ha instalado en nuestras vidas.

Trato  de memorizar, grabando en mi  futuro recuerdo las imágenes de las primeras nubes correosas marcando las líneas de ataque posicionadas por la división de  zapadores en forma de viento. No quiero olvidar este momento en calma a este lado de la atalaya, al otro la violencia del frío  entre humedades y vientos como recibimiento que hacen pleno este corazón tras  varios cabos doblados.


Avante de este momento mas cabos habrá que doblar,  desconocidos y  sin más acierto que la suerte de la decisión tomada, el labio mordido y la convicción plena de lo que hubiera de encarar dando máquina a este corazón.





lunes, 29 de agosto de 2016

Rompe Los Cristales



Rompiendo aire, avistando vida entre humo y perdición,
renegando, retornando al mar abierto otrora lejano
donde tiemblan  los que en verdad reniegan
de la brisa que aviva el flequillo de quien se atreve.



Temblorosos nos fabrican, nos visten, pues siempre llueve
para nunca encontrar paraguas que blindado te proteja.

Mente libre de la fe inoculada a golpes de miedo,
mente que arrasa sin mal, sin dolor, ni escalas,
arribando sobre el viento redentor que nos aturde
para virar al mismo y su derrota reventar en la pared.

Ojos que renuevan la visión, oídos que reciben la pasión
paz desde tu combate, sin límite, deudas y atrasos.
Palabras malditas otrora vestidas de desengaños
letras escritas  en nuevas hojas sin reglas pactadas



Día tras día, mirando la pared, pintada de destellos de artificio
día tras día, destellos reales tras ella, sin alcance por los que desertar.
Cómo romper el muro, cómo verter tu fuerza sobre su cimiento,
derribarlo, encontrando la verdad del interior propio en su mar.

Y ese muro, como el viejo Cabo Imaginario, ya doblado.
Al fin, viento, humos, mares, perdición, todo junto encontrado,
el Viaje, Ítaca, pura vida agreste sin vendajes ha retornado.



Camino largo,  con muchas mañanas en puro verano
Ítaca como destino, sin excusa, fecha, hora o minuto.
Solo el viaje y a quien en tal singladura me pueda encontrar.



jueves, 25 de agosto de 2016

28/11/10, 25/8/16.




Golpe de viento sobre derrota ha tiempo perfilada,
distinta ola, la misma mar,  silente, ya abandonada,
incapaz  de virada en redondo o terrible trasluchada.


Este navío, en conserva pendiente de Eolo y su soplo,
mas el soplo no fue, el soplo se fue, un 25.
Lejanos, otros mares  avistados a popa otro 28,
donde se forjó hacia estas alas en el viento una promesa.
De su tornaviaje hoy la siento ya cerca a cumplir su destino
sobre las alas de esta nave engolfadas en el ansia de su  calor.

28 /11/10, 25/8/16.

Números, mas deltas tristes de un mismo caudal,
sonrisa sobre el puente, marcado rumbo original,
proa abierta a la pasión y la calma, ¡fuera de puntas!


Ganas abiertas al fin  de avantear.
Tras mil millas frente a viento y mar, el mismo ser,
Vientos, los mismos, miedos, tantos o más
mordiendo el labio, avanteando a golpe de ola,
ganando barlovento al gris del cantil y su fondo del mar.