miércoles, 4 de enero de 2012

Mar, Pasión y Fe. (3)


Todo lo mejor que arrulle un corazón,
que lo agote sin esperas,
sin lámparas encendidas bajo un sol,
donde la justicia se hunda sin remisión
por no poder controlar la lluvia hirviente
de  mil y un besos sobre tu frente
como la entera piel de la que  soy sirviente.

Teniente, tras lo gris arde la luz.


Lo sabes sin  encontrarte  bajo las nubes de ese pelo
flameante, retador  frente al viento de la desesperación
mientras caminan tus pasos sobre esa orilla
como  frontera, donde  cruzar es no  volver .
Velando dejas correr el tiempo por la espera sin recelo
sin la ira  sobre el que ama en el silencio de tu interna capilla,
donde la lluvia ya no cesa sin  tus brazos
cercando ese alma como toldilla de nave en zozobra
protegiéndola  mientras la risa  abandona todo
por perseguir  decidida tu eterna sonrisa.

Es cierto  todo pues  de un golpe  he varado
sobre esta playa de piedra disuelta en arena
como vieja historia de corrientes sin nombre
donde soplan vientos encadenados por  los golpes de olas
que lanzan mi alma mezclada entre su agua y sal
hacia tus ojos dibujados en  la mar tendida por lo lejano
sin importar su  raíz, la fuente de donde  mana tu ser.
Ojos que  sin miedo  descansan suaves tras su viaje
hasta besar en calma la quilla gastada de  este pequeño esquife
que solo desea paz donde descansar sin más  con el mar y tu pasión como única fe.





3 comentarios:

Anónimo dijo...

Sin desmerecer esta canción que es preciosa, hay otro someone like you de Van Morrison que describe casi también como tú lo que dices. Escúchala mientras lees lo escrito. A mi me ha hecho desaparecer del mundo un instante con cada canción. Gracias. Dos veces.

Alicia María Abatilli dijo...

Esa frontera que no es frontera, ese arco iris indicando el lugar de zozobra.
Me gusta cuando escribes poesía.
Me gusta mucho.
Un abrazo.
Alicia

Anónimo dijo...

Me atrevo, por primera vez y escondida detrás de este anónimo, a mostrar mi admiración por toda la hermosura de la que llenas tus palabras y la emoción que tus historias me trasmiten. Las sigo, fiel, desde hace unos meses en que me concedieron el honor de encontrarlas, y fiel, también las espero...