sábado, 1 de octubre de 2011

Sin Ti, Sé



Sé, 25/X/1968  30/IX/2011



Todo se acaba sin saber en verdad cuando  se apaga.
Hasta retumbar el fuego del cañón sobre tu corazón
hundido y silente, ya siempre presente
mientras las nubes del cielo  resentidas se ennegrecen,
tratándote de ocultarte de su vista  cruel  y  sin piedad,
a ese dios maldito que se dice  y pretender ser  Señor.

Pero te apagaste,  humilde,  como siempre fuiste en tu interior
tras esos volcanes, huracanes  benditos de tu propia pasión
como olas verdaderas arrasando nuestras miserias pretendidas
por la resignación que tu siempre guardabas para ti de los demás.

Princesa verdadera de los océanos de la amistad
luz y guía en el proceloso fondo de la soledad,
vieja arpía  con la que tu alma bregaba de noche
mientras  acorralada la vencías cada día.

Nada es ya lo que fue
nada será lo que  ha sido.
Maldita sea la vida a la que te aferrabas
maldita por dejarte sin ira,
mientras nos castiga  con sus porqués
 en mil lágrimas pintadas
tras descubrir lo que ya sabíamos de ti, Sé:

Corazón de ley,
corazón valiente,
sangre hirviente.
Que  para todos tuviste,
que para este que te escribe nada podrá ya ser igual.

Siempre quedará para mi tu mirada en aquellos cafés  sin mas límite que el tiempo real,  tan eternos como tus ojos cuando  me mirabas con ese profundo horizonte imaginario.
  
 Gijón, 30 de Octubre de 2011

2 comentarios:

Alicia María Abatilli dijo...

Lamento tu dolor Josu, lamento esta pérdida.
Ojalá puedas encontrar tranquilidad y paz en tu cariño para con ella.
Quizás hoy nos encontramos en la poesía y fue Sé quien hizo que escribiese la que publiqué hace unos instantes.
Te dejo un abrazo.
Alicia

Anónimo dijo...

"Ya es dudar si soñar

porque sin soñar no se vive,

pero si la vida es sueño,

para que vivir pudiendo sólo...

soñar.

Un abrazo enorme, capitan, un abrazo

S.Cefontes