martes, 19 de junio de 2012

A la voz de ¡barco viene!...






Con el deseo cumplido ardiente a la voz de ¡barco viene!
los ojos destellan  iluminando el verde vergel inerte
que es la mar  vertida desde ellos por al fin tenerte,
sereno, mayor, esperando recuperar el orgullo que él sabe tiene.

Nada es ya más importante que la lluvia  convertida en violento roción
vestida de mar en mil veces partido  a cada golpe de pantoque
mientras de mi voz ruge el viento compitiendo  sin rival que lo provoque
avanteando  frustraciones que derroten nuestra furia de puro cañón.

Tridente Vencedor

Viejo eres, mas serás nuevo en nuestros sueños que nunca mienten,
los del tridente vencedor que sin miedo a la gloria ya te sienten
como reyes de los mares que  nerviosos  prestos ya estamos a surcar.

Sempiternos mares como  delicadas telas a las que rasgar sus secretos
como esa infinita espalda a la que sin límite besar
recorriendo pliegues, volteando crestas para ya nunca de ellos regresar… 


Buenaventura, con nosotros sin mas...

2 comentarios:

Alicia María Abatilli dijo...

Buenaventura, un gran nombre.
Te leo esperanzado, me gusta ello.
Un abrazo

Armida Leticia dijo...

Saludos desde México.