viernes, 30 de noviembre de 2012

Esperando por un día soleado. (A mi señora del Rayo)



Hay días
En que te sorprende  la brisa suspirando en tu zozobra
por no poder, por no saber,
cuando  tu alma dice si, cuando tu ser es capaz,
digno de avanzar hasta el fin,
sin duelos, ni dolor, sin mas deseos que los de vivir.

Hay días
En que amanece un dia duro, tras otro ya difunto hermano de su dolor,
donde no encontrar como salir es  el motivo por el que sufrir.
Mas no existe motivo, no  se avista razón que te prohíba huir
desde esos  campos grises tan falsos como virtuales,
hasta tu propio, tu vibrante corazón.

Eowyn o Pilar, Pilar o Eowyn. La misma fe en la mirada
No dejes que ese suspiro se  vuelva contra tu ojos en huracán,
no permitas que tu Bien, tu luz cargada de brillo y corazón
la devoren vientos que no existen si miras profundo a tu alrededor.

Desde mi nave os brindo humilde hombro, verdadero brazo,
a vos mi señora del rayo, mi pilar verdadero.
Ese motivo por el que creer que los días duros no lo serán ya
pues uno por otro, otro por uno sabremos  defendernos sin miedo.



1 comentario:

Alicia María Abatilli dijo...

Que tu Señora del Rayo, vuelva a hacerte vibrar.
Saludos.
Me alegro tu regreso, hace falta leerte.
Abrazos.