domingo, 6 de junio de 2010

Hagas lo que hagas, ámalo


Es tu estrella la que alumbra

sobre tantas sombras encajonadas

por el viento hacia ti llevadas

sin otra consecuencia que una triste penumbra.



Por tu estrella, en su altura hallarás

rumbo demora y posición

por el que beber mil vientos de su corazón.

Por ella podrás sufrir sin las marcas y el rencor



Faros, destellos, corrientes

nocturnas señales sobre mares y vidas

llevando la nave sobre tantas bocanas

como brillos que el bien de ti pretenden.



Secretos propios en escondidas bordadas al viento

por las que sentir rociones de pura vida

sin saber siquiera la llegada ni el final de la partida,

sin cortinas que entorpezcan su luz en cada momento.



Siluetas luminosas bullendo ansiosas,

observas su vida estridente mientras sereno navegas

entre oscuras noches salpicadas de soledad

como la de tu estrella que sola es tu propia libertad.



Lejana la noche en la larga derrota

que hace de tu estrella razón y vida

recíproca razón de ambas para no darla por perdida

mientras sigues avante con tu brújula rota.



Guarda contigo la vieja bolsa de los vientos

soñando, como la fe de Ben Hur sobre el banco

de la galera del castigo sin razón,

riendo, como el niño libre de los adultos temores,

amando, como el viejo amigo que asume tus errores,

regalando lo que necesitas, como los latidos de tu corazón



Soñando, Riendo, Amando, Regalando

Cuatro tesoros como los vientos de la vieja Bolsa

la que Ulises perdió, la que simplemente te llevará

donde tu estrella a solas contigo te guiará.



5 comentarios:

Armida Leticia dijo...

¡Hagas lo que hagas, ámalo! Siempre y cuando sea bueno para ti y sin hacer daño a los demás.

Desde México un saludo.

galilea dijo...

Me resultó deliciosa su lectura. Un poema muy evocador, trabajado con sumo cuidado y delicadeza en todos sus versos.

Te felicito amigo.
Un placer leerte.

¡besos!

Alicia María Abatilli dijo...

De lo contrario no sirve.
Hacer algo sin amarlo, es descuido, creo yo.
Es hermoso leerte, Josu.
Siempre tan sabio, siempre tan justo.
Alicia

lola dijo...

Hola Blas, de nuevo por aquí para leer lo que nos brindas tan bella y generosamente.

Saludso.

Teresa Cristina flordecaju dijo...

Blas, um cheiro em teu coração:


Sopra um vento... perto
Ficam teus versos no papel
Tão amigo és tu!



Com carinho, Teresa.