jueves, 11 de septiembre de 2008

Abrazado a la Tristeza

Es final y es tristeza, es tristeza al final.
Qué importa el momento frente a tales vocablos
voces que solo anuncian la muerte de un tiempo de zozobras
quizá con sus amplias bodegas repletas de triunfos,
quizá con sus pesadas alforjas rebosantes de lágrimas
entre las que pesadamente flotan los icebergs de mil fracasos.

Quizá la muerte sobrevino al sueño cuando este dormido estaba
quizá y solo entonces el final se amancebó con la melancólica tristeza.
Triste sueño traicionado, perdido en su guardia frente a la rutina oxidada

Sueño y no duermo, vivo y respiro, me oxido mientras transpiro,
avivo mi aliento sobre el deseo, empañando miradas cobardes
mientras la vida me mantiene si mantengo con vida el equilibrio
volando entre las nubes que invisibles rodean la luna cuando sufres.
El Fin del mundo esta tan cerca que si me dejo a la tristeza
quizá sus brazos me protejan de su hermano temporal,
otro que no se conoce por otro nombre que el de final.

PC


6 comentarios:

menina dijo...

A veces las tristeza nos lleva a nuevos caminos, a nuevas experiencias de vida que nos conducen a conocer el siguiente capítulo de la historia de nuestra vida.

abrazos

menina

Lúcida dijo...

A veces merece también ser abrazada.

Besos

Anónimo dijo...

Si la muerte venció al sueño porque permanecía dormido, despiértalo, vence a la muerte y que viva el sueño

Alicia María Abatilli dijo...

¡Epa! Creí que la tristeza no se contagiaba, al menos de esta manera. Eso que la mía viaja en una burbuja, pensé que el sol la haría estallar al cruzar el océano.
Un abrazo. ¿Vamos a reír otra vez?
Alicia

Armida Leticia dijo...

Los mexicanos conocemos de la tristeza, y tenemos canciones que la nombran, he aquí algunos fragmentos:

De antonio Valdez:

Esta tristeza mía,
Este dolor tan grande,
lo llevo tan profundo
pues me ha dejado solo en el mundo.

De Roberto Cantoral:

Que triste luce todo sin ti,
los mares de las playas se van,
se tiñen los colores de gris,
hoy todo es soledad.

De Álvaro Carrillo:

No le digas,
que me viste muy triste y muy cansado,
no le digas
que sin ella me siento destrozado.

De Guty Cárdenas:

Tienen tus ojos un raro encanto,
tus ojos tristes, como de niño
que no han sentido ningún cariño,
tus ojos tristes como de santo.

Y muchas más...pero también tenemos canciones para la felicidad...

Saludos desde México.

SOMMER dijo...

Bienvenida tristeza, ya tardabas en llegar. Te echaba de menos....