miércoles, 3 de septiembre de 2008

El Reto de un Alma



Retos que conviven entre rayos del pensamiento
apostando por encontrar tesoros bajo las dunas.
Derrotas plagadas de lágrimas sobre informes arenas
mientras soles refulgen sobre una alma en pleno abatimiento.

Lento caminar, pesado esfuerzo por llegar a la cima
pico de una duna cambiante, silenciosa y serpenteante
por el ardiente viento que ríe mientras juega indolente,
insensible por ese alma sin manos que la eleven encima.

Noche que no alcanzas, noche que de ti solo espero
un brillo, un refugio, una estrella de maternal arrullo
que sus alas me muestre, que las frote cual murmullo.




Que las escuche y las sienta, que me lleven al fin sin vuelo.
Ved viento y montañosa duna, ambos preso me habéis,
más aunque perdido estoy, libre soy pues aún soñar puedo.

5 comentarios:

Armida Leticia dijo...

Si aún podemos soñar, libres somos...¡Qué gran verdad!

Saludos de una soñadora.
Desde México.

galilea dijo...

Muy evocador.

Así son los retos, tal como tú lo has descrito, pero en forma de verso, parecen más hermosos y menos duros.

¡besos!

Un placer leerte siempre.

Lúcida dijo...

En tí está seguir generando sueños, que nadie robe tu libertad.

Besos

ALMAGRISS dijo...

He leído el poema en voz alta y me he quedado un rato largo saboreando las palabras, buscando su significado para mí. Sólo somos libres en nuestros sueños...
Es hermoso.
Un saludo y gracias por escribir esto.

Alicia María Abatilli dijo...

La noche alcanzando tu ser.
Un dolor más allá de la definición.
Egoísmo sin espera, división sin razón.
Es un placer leerte, Blas...
Alicia