Llegó sin querer,
y queriendo dejó humilde su mandato
mientras, la nube de lluvia como promesa
comenzó a regalar entre gotas la calma de la risa
sobre cien suspiros sin complejos que ya vuelan
al golpear mi espada de madera poderosa,
con la que vencer a dragones infaustos
cargados del dolor por el miedo a la libertad.
Loco, loco sin el apresto por lo visto
pues la vida frente a la vista se marca
sin otro ruido que el frugal aleteo sin mal deseo
por abrir tu mirar al cielo libre de las nubes del fracaso.
No me importan si ves en mi andar las suelas del payaso
que por amor se vuelca al fin del siguiente paso
sin temor ni amor por el pasado, perdido, dejado,
sin pasión ya recordado
como lo que muere por ser sin más asesinado
entre arcones sonoros de los metales que el alma hace vil.
Viejo árbol que siempre observaste desde tu ramaje
las vidas corridas, por no reposar sin tregua perdidas
entre sueños perdidos que sin duda es posible recuperar.
Dame tu savia, deja la luz que atraviese sin freno
a este corazón tantas veces de piedra sin saberlo.
Loco o cuerdo, ya palpita entre los acordes de la verdad
que no son otra cosa que sentir el viento en pura realidad
mientras acaricia la piel con el alma frente a golpes sin moral
desde la ceguera que tan solo es maldita por temporal.
Luz en destellos
poco a poco unidos hasta ser día
donde la suerte sea un buen deseo
mientras el amor se vuelque para dormir vivo
entre poros y pieles de quien lo desea
aunque como la Cibeles de piedra sea.
![]() |
…Y olvidemos todos al Banco Central
pues tan solo nos dejara grabado su propio mal…
1 comentario:
Luz en destellos poco a poco unidos hasta ser día donde la suerte sea un buen deseo mientras el amor se vuelque para dormir vivo entre poros y pieles de quien lo desea aunque como la Cibeles de piedra sea.
Impresionante
Da gusto leerte
Publicar un comentario