Recoges los trozos en astillas inermes de tal golpe brutal
mientras tu revuelta mente necesita calma para decantar
qué fue del sueño que hizo al hombre pelear.
Giras sobre tus pasos buscando un trípode
donde poder apoyar tu mirada,
donde poder meditar mientras te proteges del duro temporal
que azota sin rebenque tu ánima ya gastada
y en instantes inanimada por una abyecta realidad
obtusa, tozuda, cerril, con el rictus de la fatal eternidad.
Subes decidido apurando el resuello hacia la verde colina.
Ves su silueta enfrentada que sin pausa te domina
como plomo ardiente que se destila al calor del miedo,
así corres empujado por la vida que avanza con denuedo.
Quizá desde esa colina que enfrenta a dos mares hermanos
quizá desde tal lugar la vista ayude a mi mente a razonar
cuantos motivos son los que mueven al hombre a mantener su andar
si sólo ve derrota a cada lado del sendero que dibujan sus pasos.
6 comentarios:
A pesar de todo... hay que seguir caminando!!
Al andar se hace camino...
Saludos desde México.
La vida no puede detenerse en las derrotas pasajeras, porque sabe que su tiempo es efímero ante la derrota final de la muerte.
Besos
Un placer leerte.
Cuanta razón hay en tus versos.
Por cierto, la música es una maravilla. Uno de mis temas favoritos.
besoss!!
Jou, observo preocupado, cierta tristeza en tus post. Qué pasa amigo????
Besos
Me gustó pasar por acá, leer estos textos y disfrutar en silencio.
De verdad le digo, muy bueno el contenido de su blog.
Volveré a pasar seguramente.
Saludos
Describes un estado de ánimo conocido, presagiado, mil veces andado.
Un abrazo Josu, leerte es encontrarme.
Alicia
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