domingo, 23 de mayo de 2010

De la Soledad y las Cosas imposibles



Vivo pensando, durmiendo, hablando

mientras siempre fiel a mi lado

permaneces silente con el gesto expectante

apareciendo cuando mi ánimo grita suspirando

por la incomprendida luz de la humanidad

que de silenciosa a ruidosa vuela sin termino de igualdad.



Ilusiones borradas por tu presencia sabia

aturdiendo mientras trepanas la mediocridad

de quienes te pretenden como lejana existencia

sobre su piel y mortecina escasez de espíritu



Ilusión como engaño entramado en el pensamiento

motor de la pequeña esquela pintada de desamor.

Rotura del mismo globo repleto de vacío incierto

con que la física cierta detendría sin duda mi corazón.




Soñando y esperando el imposible alcanzar

de aquella musa eternamente dibujada

mezclada por la vana ilusión

verdadero, perenne artificio destructor

aliado de la espera, rutina y contención.



Silencio liberador,

extinto el pensamiento

libre el sentimiento.

Vieja amante reencontrada

no volveré a dejarte a un lado arrinconada




Sueños y tenacidad junto a la leve Soledad sin disfraz.

2 comentarios:

Armida Leticia dijo...

En verdad que hay cosas imposibles...
y los sueños...sueños son.

Saludos desde México.

Alicia María Abatilli dijo...

Esa soledad que siempre está, aunque creamos sentirnos acompañados, siempre está.
Esa fidelidad de la soledad es la que nos reconforta y nos hace caer en la cuenta que es mejor encontrarte con ella, hacerla nuestra amiga a temerle e intentar huir.
Abrazos.
Alicia