domingo, 9 de septiembre de 2007

Libertad, de nuevo

Es un sonido libre el que escucho alcanzando el nivel de mi piso,

vibra alto pero suave al disfrazarse en mis oidos.


Son las quince singladuras que ya diviso

pequeñas pero inmensas de momentos inolvidables, inmejorables.

Polvo del camino que apetece respirar,

que dentro se me atasque la grava,

que el sudor y la paciencia luchen entre si por dominar

la tarde entre juegos, metros recorridos y hasta sueños cumplidos.


La melodía de la libertad, condicional y vigilada,

libertad reencontrada entre dias que huyen del verano

para ocultarse bajo tantas hojas parduzcas y secas

que alfombrarán suelos repletos de nostalgias

que solo consolará el tiempo que llegará,

sin inmutarse, sin detenerse, sin piedad.





(En algún punto de la senda costera el sábado)

1 comentario:

Butterfly dijo...

Libertad condicional y vigilada...


Me ha gustao tu blog... se agradece pertenecer a tus lecturas también.

C.G.