viernes, 14 de marzo de 2008

Nieva


Nieva de forma cansina sobre el oscuro Caserón
tornando su oscura faz en un blanco falso y nunca eterno,
pues cualquier sol que sobre él alumbrare
de ello dará fe y le sobrará razón.

Voces que se cruzan sin conciencia,
sin ese sabor que deja a veces la paciencia
que permite ver donde no queda,
donde ya no abunda el resuello del perdón.

Buen sol que a mi me encuentres
loco de atar por la agónica espera.
Me aturde el esfuerzo, mas vence la paciencia
y resiste constante mi vieja mente de mareante.

“¡Zafarrancho y prevención para el combate!”,
voces de antaño que aquí reverberan,
pues nada, pues nadie se planta delante.
Mientras, la nieve fuera disfraza su falso talante

No es eterno, no lo será, Kronos no lo permitirá,
dará al tiempo su valor mortal
matando de miedo al reyezuelo de este castillo
envuelto de la tristeza innata de su espíritu

borroso y oculto en un agónico final.






3 comentarios:

José Luis dijo...

Puedes visitar mi blog? necesitamos tu firma.

Saludos.

Job dijo...

¿Dónde quedaron los antiguos juglares de verbo pronto y enlazado, que nos deleitaban con fracturas espacio/tiempo o nos hacían huir de la mafia?
¿Qué ha sido de los verdes pastos, solaz de caballos y caballeros o de los ignotos mares escenario de tercios, bárbaros o tunantes?
Días de gloria para poetas izados en sus laureles, pero para nosotros, sufridos mortales soñadores ¿habrá algún relato, ¡por caridad!?

Lúcida dijo...

Job, me has leído el pensamiento. Cuánto hecho de menos la espera de ese "...y fin".
Saludos