viernes, 11 de enero de 2008

Dignidad liberta. (Dardanelos, abril 1915)

Es la llamada un grito sin voz desde el Estrecho alargado
donde alegre cantaba el pirata su canción, “Asia a un lado..
Resuenan canciones de antiguos imperios olvidados
que los nuevos al emerger rechazan asqueados,
por sus vicios declarados, sus cuitas aun sin devolver
sus sueños destruidos a gentes muertas y ya olvidadas.













Quizá el nacido en ese Estrecho crea en los que vengan
como el cubano años antes, como el iraquí años después.
Quizá la nueva sangre traiga paz por la sangre vertida
pero me inunda la duda y la turbación, no confío en un nuevo salvador.

Es la dignidad frágil como el viento,
caprichosa como la luna y sus octantes.
Amante de su primer amor hasta el final
de él bebió sus sueños como del Santo Grial,
ya nunca se supo separar, fue uno con ella
sin la que su rumbo se perdía sin final.
La Libertad.

Solo serás digno si eres libre pues dos son uno,
solo serás libre si tú solo lo eres, no esperes.
No creas que otro te devolverá lo tuyo
pues él desea ser libre a tu costa, sin deuda para contigo
Sé libre, deja el andén donde espera el tren de los salvadores.
Sólo entonces su eterna amante acudirá presta a ti.





3 comentarios:

José Luis dijo...

Querido Blas:

Hay algo que no te he agradecido, y no precisamente por ser mal agradecido, es que no encuentro la palabra adecuada, dentro del basto universo de las palabras. Pero de tanto buscar y buscar solo atino a decirte la más usada, la más gastada, pero eso sí, cuando brota del núcleo de tu ser, se convierte en la más pura e inigualable.

G R A C I A S

Me honras al incluirme en tu lista de blogs recomendados, es un honor encontrarme ahí, sé que aprenderé muchos de los contactos que tienes, y de ti particularmente.

De nuevo, G R A C I A S.

Atentamente,

José Luis de la Cruz V.

Buena salud a todos.

Alicia María Abatilli dijo...

Un himno a la Libertad es lo que nos dejas en esta entrada.
Aúno voluntades para que la Libertad que pregonas sea la que todos buscamos y merecemos.
Un abrazo Josu.
Alicia.

Armida Leticia dijo...

¡Que alegría descubrir sitios como este!