miércoles, 23 de enero de 2008

Volved

Terribles, añorados vientos que ya no sopláis,
tormentas que habéis abandonado vuestro tronar.
Tregua rota, dejándole a la calma en soledad
inundar el espacio yermo para esperar
todo sin vibrar, sin gritar, sin llorar, sin pelear.





Volved, vientos de mar, de sal entreverada
volved, suculento yantar
a sus alas que al infierno van,
arrastrando escotas y palos en su marear.

No será un epílogo, una gaza al amarre sin más
será la nueva singladura que reclama su mar.
La del gran bramante que le espera llegar
donde la lucha final será la unión
entre carne, agua, madera y sal.






Fin verdadero del que lo sueña,
fin eterno ser bala del cañón sobre cureña
que sale disparado hacia donde habita su dueña.
La océana mar, salada y serena que de él se preña.



2 comentarios:

Alicia María Abatilli dijo...

Regresa a tu mar, Josu, regresa cada tanto. Siglos de espera te aclaman.
Esta poesía es de verdad una invitación constante a la felicidad, en tu caso el mar, pero puede ser entendida como aquello que a cada uno nos brinda estos pequeños momento que nos toca ser felices.
Un abrazo.
Alicia.

Fernando dijo...

Me ha gustado mucho tu blog, compartimos aficiones.

Un abrazo.

fernando